¡Hola! ¿Cómo ha ido el finde? Nosotras estamos hoy muy cansadas. El cambio de hora y la adaptación a dormir sin cuna nos está pasando factura.

Para los que no me seguís en Instagram, os hago un breve resumen sobre lo que nos ha pasado esta semana: Annie llevaba varios días en los que no quería dormir en su cuna, lloraba y lloraba y decía que “cuna no”; al final lográbamos que se durmiese, pero se despertaba por la noche muchas veces llorando porque no quería estar ahí. ¡Problemón! ¿Ahora qué?

Hace unos meses os comentaba en este post mis pensamientos acerca de ir mirándole una cama y mis dudas sobre cuál sería el momento indicado. Después de algunos consejos y comentarios por aquí (gracias a todas por ello) pensé que el cambio lo haríamos para verano, sin pensar que se daría esta situación mucho antes. Ver a Annie llorar y pasarlo mal a la hora de dormir me ha hecho sentirme mal y replantearme ponerle la cama mucho antes. Lleva dos días sin cuna, probando con el colchón en el suelo (totalmente improvisado) para ver si el problema era la cuna, el cuarto o es que solo quiere dormir con nosotros. La primera noche fue horrorosa, para qué os voy a dar detalles… ¡fatal! La segunda noche ha ido mejor, más contenta en su “camita” y sin lloros, la verdad que todo un logro después de una muy mala semana. Así que, viendo cómo está la cosa, nos lanzamos ya a comprarle una cama, y nuestra elegida tras mirar muchas opciones es la cama casita Montessori.


La pedagogía Montessori siempre me ha gustado y como maestra de infantil veo los numerosos beneficios que tiene para los niños en esta etapa. Que esté a ras de suelo favorece su autonomía en todos los ámbitos. No solo son capaces de bajar y subir solos de la cama, sino también de ayudar a hacer su propia cama, a decorarla a su gusto, etc. Nuestra idea es poner a su alcance todas sus cosas para que ella explore, conozca, disfrute, juegue y experimente todo lo que haya alrededor suyo y aprenda a su ritmo. Por ello hemos decidido redecorar su cuarto, poner un rincón de lectura con cuentos que estén a su mano y ahora ponerle esta cama.

Hay numerosos beneficios para los niños al ponerle este tipo de cama como:

  • libertad
  • auto disciplina
  • autonomía
  • adaptación a su medida
  • mayor seguridad (no se caen)

Así que esta semana nos toca hacer algunas compras urgentes. Por supuesto cuando tengamos la habitación montada con su nueva cama casita os la enseño.

Y si no me seguís en Instagram, ¿¡a qué esperáis!? Pinchad aquí para seguir nuestro día a día…

One thought on “Beneficios de tener una cama Montessori 

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